Decálogo para una buena progresión en Karaté-dô

Decálogo para una buena progresión en Karate-do, del sensei Martín Fernández

Decálogo para una buena progresión en Karate-do

  1. Entrenar con regularidad y ser puntuales. Sin constancia no hay progreso.
  2. Debemos cuidar nuestro aspecto e higiene personal y la de nuestro karategi. Nuestra imagen exterior debe ser reflejo de nuestro equilibrio interior.
  3. Practicar en silencio y atender a las explicaciones del sensei y sempais, preguntando cuando sea necesario. Sin disciplina no existe el Karate-do.
  4. Tanto en el dojo como en la vida debemos prestar atención hasta en los detalles más pequeños. La comprensión de un pequeño detalle puede abrirnos a un gran conocimiento.
  5. Realizar las técnicas, katas o acciones con la máxima concentración, como si fuese nuestra última oportunidad. En los deportes existe el tiempo, en las artes marciales solo el instante…
  6. Cuando practiquemos sin un adversario, debemos actuar como si estuviera frente a nosotros. Donde ponemos nuestra atención, llevamos nuestra intención y energía.
  7. Jamás golpearemos sin control a los compañeros. El control de nuestras acciones solo es posible gracias al nivel técnico, preparación física y compromiso en la práctica. Sin equilibrio emocional no puede haber control físico.
  8. El Karate-do solo debe ser utilizado para nuestro bienestar o para preservar nuestra integridad o la de otros. Su uso como defensa personal es moral y legalmente lícito si es proporcional a la agresión.
  9. La perfección no existe. Pero la práctica seria y rigurosa nos acerca a ella.
  10. La obtención del Cinturón Negro es el primer paso en el camino del Budo. Un cinturón negro es un cinturón blanco que nunca se dio por vencido, y mantiene la ilusión del principiante.

Sensei Martín Fernández, 8º Dan RFEK. Entrenador Nacional y Juez Nacional de Grados. Instructor Kase Ha Shotokan Ryu Karate-do Academy.

Decálogo para una buena progresión en Karate-do

  1. Entrenar con regularidad y ser puntuales. Sin constancia no hay progreso.
  2. Debemos cuidar nuestro aspecto e higiene personal y la de nuestro karategi. Nuestra imagen exterior debe ser reflejo de nuestro equilibrio interior.
  3. Practicar en silencio y atender a las explicaciones del sensei y sempais, preguntando cuando sea necesario. Sin disciplina no existe el Karate-do.
  4. Tanto en el dojo como en la vida debemos prestar atención hasta en los detalles más pequeños. La comprensión de un pequeño detalle puede abrirnos a un gran conocimiento.
  5. Realizar las técnicas, katas o acciones con la máxima concentración, como si fuese nuestra última oportunidad. En los deportes existe el tiempo, en las artes marciales solo el instante…
  6. Cuando practiquemos sin un adversario, debemos actuar como si estuviera frente a nosotros. Donde ponemos nuestra atención, llevamos nuestra intención y energía.
  7. Jamás golpearemos sin control a los compañeros. El control de nuestras acciones solo es posible gracias al nivel técnico, preparación física y compromiso en la práctica. Sin equilibrio emocional no puede haber control físico.
  8. El Karate-do solo debe ser utilizado para nuestro bienestar o para preservar nuestra integridad o la de otros. Su uso como defensa personal es moral y legalmente lícito si es proporcional a la agresión.
  9. La perfección no existe. Pero la práctica seria y rigurosa nos acerca a ella.
  10. La obtención del Cinturón Negro es el primer paso en el camino del Budo. Un cinturón negro es un cinturón blanco que nunca se dio por vencido, y mantiene la ilusión del principiante.

Sensei Martín Fernández, 8º Dan RFEK. Entrenador Nacional y Juez Nacional de Grados. Instructor Kase Ha Shotokan Ryu Karate-do Academy.