
Decálogo para una buena progresión en Karate-do
- Entrenar con regularidad y ser puntuales. Sin constancia no hay progreso.
- Debemos cuidar nuestro aspecto e higiene personal y la de nuestro karategi. Nuestra imagen exterior debe ser reflejo de nuestro equilibrio interior.
- Practicar en silencio y atender a las explicaciones del sensei y sempais, preguntando cuando sea necesario. Sin disciplina no existe el Karate-do.
- Tanto en el dojo como en la vida debemos prestar atención hasta en los detalles más pequeños. La comprensión de un pequeño detalle puede abrirnos a un gran conocimiento.
- Realizar las técnicas, katas o acciones con la máxima concentración, como si fuese nuestra última oportunidad. En los deportes existe el tiempo, en las artes marciales solo el instante…
- Cuando practiquemos sin un adversario, debemos actuar como si estuviera frente a nosotros. Donde ponemos nuestra atención, llevamos nuestra intención y energía.
- Jamás golpearemos sin control a los compañeros. El control de nuestras acciones solo es posible gracias al nivel técnico, preparación física y compromiso en la práctica. Sin equilibrio emocional no puede haber control físico.
- El Karate-do solo debe ser utilizado para nuestro bienestar o para preservar nuestra integridad o la de otros. Su uso como defensa personal es moral y legalmente lícito si es proporcional a la agresión.
- La perfección no existe. Pero la práctica seria y rigurosa nos acerca a ella.
- La obtención del Cinturón Negro es el primer paso en el camino del Budo. Un cinturón negro es un cinturón blanco que nunca se dio por vencido, y mantiene la ilusión del principiante.
Sensei Martín Fernández, 8º Dan RFEK. Entrenador Nacional y Juez Nacional de Grados. Instructor Kase Ha Shotokan Ryu Karate-do Academy.
Decálogo para una buena progresión en Karate-do
- Entrenar con regularidad y ser puntuales. Sin constancia no hay progreso.
- Debemos cuidar nuestro aspecto e higiene personal y la de nuestro karategi. Nuestra imagen exterior debe ser reflejo de nuestro equilibrio interior.
- Practicar en silencio y atender a las explicaciones del sensei y sempais, preguntando cuando sea necesario. Sin disciplina no existe el Karate-do.
- Tanto en el dojo como en la vida debemos prestar atención hasta en los detalles más pequeños. La comprensión de un pequeño detalle puede abrirnos a un gran conocimiento.
- Realizar las técnicas, katas o acciones con la máxima concentración, como si fuese nuestra última oportunidad. En los deportes existe el tiempo, en las artes marciales solo el instante…
- Cuando practiquemos sin un adversario, debemos actuar como si estuviera frente a nosotros. Donde ponemos nuestra atención, llevamos nuestra intención y energía.
- Jamás golpearemos sin control a los compañeros. El control de nuestras acciones solo es posible gracias al nivel técnico, preparación física y compromiso en la práctica. Sin equilibrio emocional no puede haber control físico.
- El Karate-do solo debe ser utilizado para nuestro bienestar o para preservar nuestra integridad o la de otros. Su uso como defensa personal es moral y legalmente lícito si es proporcional a la agresión.
- La perfección no existe. Pero la práctica seria y rigurosa nos acerca a ella.
- La obtención del Cinturón Negro es el primer paso en el camino del Budo. Un cinturón negro es un cinturón blanco que nunca se dio por vencido, y mantiene la ilusión del principiante.
Sensei Martín Fernández, 8º Dan RFEK. Entrenador Nacional y Juez Nacional de Grados. Instructor Kase Ha Shotokan Ryu Karate-do Academy.
